
Salí del despacho orientándome hacia un día soleado que comenzaba a torturar mis ojos, después de pasar la noche en blanco. Inmerso, confinado, en aquellas cuatro paredes mugrientas, respirando un aire insalubre, repleto de humo mezclado con los efluvios del alcohol que impregnaban mí interior. Intentaba atar cabos de un nuevo caso de desaparición, abreviando todos los malditos datos puestos sobre la mesa en forma de papel,
Me introduje en la línea 5 para trasladarme a la parte alta de la ciudad, en la zona rica de Bellaterra, donde viven todos aquellos capullos con dos duros en el bolsillo, y mi desaparecida. < “Joder” ¿por qué tuve que rozar su mano? Se está convirtiendo en algo personal >
Al llegar a su domicilio le di al jodido timbre sin recibir contestación. En el buzón solo aparecía su nombre “Susanna Gren” < ¿vives sola?… princesa>. Miré a mí alrededor en busca de molestos mirones y al no divisar ningún mamón, metí la mano en el bolsillo del pantalón; obteniendo la ganzúa para violar aquella puerta que presta dejo oír el rechinar de sus bisagras. En su interior todo estaba pulcro y ordenado, me frote las manos contra la chaqueta intentando eliminar todo vestigio de suciedad y me dedique de forma milimétrica, casi enfermiza, a buscar aquello que se pudo pasar por alto a los “niñatos”. Algo llamo mí atención, encontré que todo estaba rodeado de libros, era lo único fuera de lugar:
Junto al televisor “La ladrona de libros”.
En la mesa del teléfono “la bodega”.
En la mesita del dormitorio “un burka por amor”.
Sobre su cama “El alquimista”.
En él baño “La clau Gaudí”.
En un arrebato abrí esté ultimo titulo por su hoja doblada. Tenía una anotación al margen, escrita con letra antagónica, en la cual se podía leer:
- ¡Eres el numero cinco!
Rápidamente me dirigí al alquimista y busque entre sus hojas una anotación:
- El número uno, buscaba su historia personal y lo hice desaparecer en el lugar más profundo, donde se guardan los tesoros.
En el burka leí:
-El dos, ocultaba su rostro y simplemente le corte sus rasgos para mantenerlos ocultos, como él quería…
Busque la bodega y pude leer:
-El tres, se ahogo de amor en mi cama, al ingerir el vino de mi copa. Lo emparede en la bodega.
Solo quedaba dirigirme a la ladrona y en su interior encontré:
- Al cuarto, le robe el alma con letras escritas en su pecho, y fue llevado por la muerte a su camposanto y enterrado junto al manual del perfecto enterrador.
Me acomode en el sofá, en un intento de ordenar lo leído en aquellos libros y de repente oí una voz a mí espalda.
- Sabia que no rechazarías mí invitación. Todos ellos querían ir más haya de mí parada de la línea cinco… ¿y tú donde quieres llegar?...
© metro
...(.)""(.)...
ResponderEliminar...( ’o’, )...
...(),O,()..
...(_)-(_)... BUENAS NOCHES FUE UN PLACER VISITARTE . .
FRASE::: " LOS ANIMALES TIENEN SENTIMIENTOS COMO NOSOTROS Y LAS MISMAS NECESIDADES DE ALIMENTACION, AGUA, REFUGIO, AMOR Y AMISTAD, NO SE LOS NEGUEMOS
SALUDOSS CHRISTIAN
Me alegra tu vuelta,pero me apena cuando me marcho de aquí.
ResponderEliminarSigues escribiendo bellísimo.
cuídate mucho¿vale?
un beso enorme.MJ
Jo, que bueno Cuentacuentos.
ResponderEliminarQue gustazo volver a leerte amigo.
Una historia que como siempre engancha y sorprende por el final, sello tuyo inconfundible.
Un petonet
No sé si soy de acá o de allá; y ¿a dónde quiero llegar? Ni idea. Un gusto haberte leído.
ResponderEliminarMuchos saludos desde Berlín.
De dónde somos y a dónde queremos llegar????...ni idea1...pero lo bueno no es tanto hallar la respuesta, sino el camino para intentar descubrirlo.
ResponderEliminarun abrazo.
A veces es un viaje a ninguna parte, otras caminamos en círculo, no sabemos dónde llegaremos, pero lo importante es estar en movimiento.
ResponderEliminarHasta que vuelvas a abrir tu caja de recuerdos.
Un abrazo.
¡Muy bueno!
ResponderEliminarTienes buena pasta para escribir cuentos, sabes como interesar al lector.
Alejandro
¡¡Magnífico!! Nos trasladas con tus palabras como pocos :)))
ResponderEliminarQuiero felicitarte y a tus amigos de forma diferente:
http://mariluzgh.blogspot.com/2009/12/por-siempre-joven.html
abrazos, amigo
Eso, donde queremos llegar, Metro, me alegra leer tus cuentos...te dejan pensando, en la línea cinco o habrá otras, siempre esperando...
ResponderEliminarAbrazos
Ester-Colibrí
Muy bueno... rica lectura..
ResponderEliminarsaludos