viernes, 19 de noviembre de 2010

Recuerdos compartidos.

fotografía en.

No puedes ni imaginar cuanto echo de menos aquellos días y vuestra amistad. La complicidad de la que alardeábamos conseguía que los tiempos fueran sencillos, qué los tiempos fueran más lentos; concediéndonos el honor de disfrutar de ellos enmarcándonos dentro de un mundo construido a nuestra medida y para nosotros. Eran épocas reales, una época donde todos éramos cómplices de nuestras vidas y holgazanes de los reproches…

Ahora me encuentro lejos de todo, apartado en un rincón, enclaustrado en mi universo precedido por un alto muy alto castillo de naipes. Pongo mis manos en él con la esperanza que un simple temblor, un simple suspiro, no acabe con todo el compromiso que me queda con un yo místico, con alguien que es rehén de su propia vida.

Como dices tú: dejemos las penas aparte ya que la vida es suficiente reproche.

Me alegra, y no sabes como, haber recibido tus letras. El saber de ti me demuestra que algunos recuerdos no sólo perduran dentro de mí, que la distancia no impide que sigamos compartiendo cosas…tal vez esto sea la amistad; pero te diré una cosa “qué tal un gran abrazo”.


jueves, 23 de septiembre de 2010

”jaque al rey”.




Me retiro del juego, me destierro del tablero arlequín. Doy alas al rey dominado y acosado por sentimientos en forma de rastros de galantes efigies donde sus rostros se asemejan a los engaños entintados de escritos que te arrastran al laberinto, que te gobiernan con la tiranía de la ensoñación para sacudirte en un despertar asemejado a una vida divagada.

Ante mí, se erige una runa que corta el avance; tras un movimiento logro tapar mi imagen, logro ocultar quien soy y sin embargo cae la capa que me convirtió en rey, que me permitió ser amo del castillo. Fui galán del juego y ahora retira su manto de mí dejando en vista que soy peón y no héroe en blanco y negro, aquí pues está mí retirada arrepentida de ser vélala, de ser conducida al rincón carente de sentido donde tus palabras retumban en mi ser…”jaque al rey”.

Rendido ante la reina que sólo supo ver en la contienda destellos de armadura alejando de su vista los clamores del hombre que cayó embrujado, y ahora, yazco en silencio en espera de mi condena a modo de simples palabras surgidas de tus dulces labios…”jaque mate”. (shâh mâta), "el rey está atrapado".

lunes, 2 de agosto de 2010

Sus letras sobre las mías.




Dulces sueños tenga la dama en la noche oscura, entre nubes
se perderán las estrellas y clareará el día.
Cuando sus sueños terminen posará la palabra desnuda en su
mente despierta y el retozar de las letras embriagará su jornada.
Sus letras sobre las mías, su presencia en mi entorno cómo
remolino que acecha indeleble y desconocido al día.

El juego continúa entre amagos y flagelas al corazón desarmado
que yace desolado ante el tablero de la vida ingrata.
Perdí la partida. Ya ni en sueños mi alma ha de rondar la Reina
cercada de peones derrotados y mi figura lejana.
Retirarme pues, sólo me queda, al rincón del amargo negro,
al cobijo de mi desdicha y la reclusión del penado en su mazmorra.

Heme pues desdicho de amor y contradicho en mi hombría, que
de un sueño pasé a ser pesadilla.
Frenesí rebelde que aduces al manto trémulo cuándo tan sólo su
olor indagas, tan sólo su humilde mirada.

Quebranto mi ley; rasgo mi vestidura para plañir desnudo, para dejar
ver mi alma sin desvelo, mi alma refrendada...

martes, 20 de abril de 2010

Sueño de un adiós


Mis pies arrastran el peso infringido por tu desden, mi corazón esta lleno, colmado, incapaz de reclamar regaño a tu partida.

El crepúsculo amenaza con cubrir de oscuridad el delito de tu cuerpo alejándose sin palabras, dejando mi ser sumido en amargas lágrimas de tortura.

La noche ilumina tus pasos decididos a alejarte de mí en pleno sueño. ¿Tan cruel me sientes? ¿Me crees capaz de soportar tan ingrata pesadilla?

Sólo me queda la esperanza de advertir tú venida, sólo me queda el recuerdo de haber visto tu partida.

Amor, llegaré a ser un tirano dominado por la ira, si tú no dignas palabras o reproches a mi mirada, si tú no agasajas mis oídos con regaños. Dime, amor, castiga mis faltas pero, no apartes de mí la esperanza de encontrar alivio a mi desdicha.

Si no puedes amarme, perdona mi sufrimiento, si me niegas el mirarte retiraré mi vista de tu rostro, si entorpezco tu camino me echaré a un lado para no vedar tu destino pero, no apartes de mí el anhelo de encontrar alivio a mi desgracia.

Toma mi mano, si de ella no quieres saber nada sufrirá en retirada, si ella no es digna de tu roce sufrirá de desprecio para nunca más infligir caricia ninguna.

No me niegues el amarte, no me niegues el quererte, pues si mi cuerpo cayó en pecado deja que se levante mi alma, si mi vida abatió en deshonra deja que se levante mi alma.

Sentir, siento pues sigo amando, comprender, entiendo pues sigo purgando mi culpa. Si no has de merecerme perdón, condenado vagare por los días, si no has de perdonar, ¡Espera y mira en lo profundo de mi casa! …

sábado, 13 de marzo de 2010

La caída



Su cuerpo sonó contra el ingrato gris que indujo su sueño…

El frío era intenso, sus ganas de seguir ladeaba toda clase de pulcritud por ordenar los últimos tañidos del tictac. El dictamen de su mente, en aquel momento, devoraba la ardua repetición del simbolismo que atrajo el instante donde creía hallarse. Tenía que conservar todo arrojo de dignidad, no podía desfallecer, no podía dejar de amamantar su última creación. Tal vez fuera un Dios vacuo o un creador apartado de su universo. Por un instante le pareció oír las plañideras; incluso sintió su presencia de hipocresía recompensada.

De su ardor interior brotó un alarido rompiendo el silencio de la noche plomiza, al instante el grito insistió y volvió a redundar una vez más con la intención de inculcarse dentro de su pabellón auditivo.

Notó unas manos despojar y oprimir su pecho; el ritmo del tiempo cambió por completo: uno, dos, tres… y vuelta a empezar: uno, dos, tres… un extraño ritual practicado por seres difusos que enardecían en plenitud al posar sus manos en él. La constante pelea de colores alardeaba ante sus ojos; el recogimiento de su garganta ante un posible pregón, un ruego, o mejor una orden, era inútil ante los pies de la torre de Babel.

El silente llegó, sus ojos solo pudieron ver oscuridad y su divinidad claudico por el tacto de la seda acolchada…


© metro




miércoles, 6 de enero de 2010

La mano*


Observaba aquella chica, observaba su silueta deslizarse ante mis ojos, turbando mis pensamientos, dejando fuera de sí el momento…

Su pelo reflejaba la inspiración del sol, sus manos agarraban fuertemente aquel metal plateado, envidiado por mis manos sudorosas.

Su rostro familiar y eterno relamía el aire de manera sensual, un aire que se alejó de mí ocasionando un respirar entrecortado, dando paso al latir del corazón en mi sedienta garganta.

El intento de mi mano por rozar la suya supuso una tortura, a tan solo unos cuantos centímetros de su liberación. Llego el instante…mi mano quedo sumida en un alo de calidez, al contacto con el extremo de aquella Diosa.

Las miradas se cruzaron, sin un reproche, ni un intento de retirada por su parte. La complicidad era mutua, un abrazo sin contacto. Note un estremecimiento en ella; al dejar caer la mano en su antebrazo, junto a un deje en su cara, de lujuria y una suplica instintiva, un miedo a que detuviera el avance hacia su pecho suplicante, terso, enmarcado en su delirio dentro de una blusa blanca, inmaculada, que formaba una segunda piel sobre el conjunto de su belleza. Lo rocé con el revés de mi mano y se produjo una retirada momentánea, seguida de una aproximación aplicando una presión contra mi pecho.

Nuestras caras quedaron enfrentadas, podía notar su aliento fresco a madrugada, nuestros cuerpos buscaban el contacto, su mano libre cayo al frente de mi pantalón, poniendo una barrera entra mi entrepierna y la suya. La presión sobre su mano de ambos cuerpos era firme y esta comenzó un movimiento circular, su respiración se agitaba por momentos y la mía era un sordo ahogo de pasión…

Repentinamente se detuvo y oí su voz, dulce, picara…llego mi parada…nos vemos en la línea 5…y me dio un gran beso.

© metro



viernes, 11 de diciembre de 2009

.la lista cinco…*

Salí del despacho orientándome hacia un día soleado que comenzaba a torturar mis ojos, después de pasar la noche en blanco. Inmerso, confinado, en aquellas cuatro paredes mugrientas, respirando un aire insalubre, repleto de humo mezclado con los efluvios del alcohol que impregnaban mí interior. Intentaba atar cabos de un nuevo caso de desaparición, abreviando todos los malditos datos puestos sobre la mesa en forma de papel, 500 folios impresos con su margen hipócrita de esos niñatos de universidad. Se creen capaces de resolver todo lo que les echen, y solo son validos para ver lo que todos ven, sin visualizar mas allá de su puñetera nariz “cabrones tocapelotas”…

Me introduje en la línea 5 para trasladarme a la parte alta de la ciudad, en la zona rica de Bellaterra, donde viven todos aquellos capullos con dos duros en el bolsillo, y mi desaparecida. < “Joder” ¿por qué tuve que rozar su mano? Se está convirtiendo en algo personal >

Al llegar a su domicilio le di al jodido timbre sin recibir contestación. En el buzón solo aparecía su nombre “Susanna Gren” < ¿vives sola?… princesa>. Miré a mí alrededor en busca de molestos mirones y al no divisar ningún mamón, metí la mano en el bolsillo del pantalón; obteniendo la ganzúa para violar aquella puerta que presta dejo oír el rechinar de sus bisagras. En su interior todo estaba pulcro y ordenado, me frote las manos contra la chaqueta intentando eliminar todo vestigio de suciedad y me dedique de forma milimétrica, casi enfermiza, a buscar aquello que se pudo pasar por alto a los “niñatos”. Algo llamo mí atención, encontré que todo estaba rodeado de libros, era lo único fuera de lugar:

Junto al televisor “La ladrona de libros”.

En la mesa del teléfono “la bodega”.

En la mesita del dormitorio “un burka por amor”.

Sobre su cama “El alquimista”.

En él baño “La clau Gaudí”.

En un arrebato abrí esté ultimo titulo por su hoja doblada. Tenía una anotación al margen, escrita con letra antagónica, en la cual se podía leer:

- ¡Eres el numero cinco!

Rápidamente me dirigí al alquimista y busque entre sus hojas una anotación:

- El número uno, buscaba su historia personal y lo hice desaparecer en el lugar más profundo, donde se guardan los tesoros.

En el burka leí:

-El dos, ocultaba su rostro y simplemente le corte sus rasgos para mantenerlos ocultos, como él quería…

Busque la bodega y pude leer:

-El tres, se ahogo de amor en mi cama, al ingerir el vino de mi copa. Lo emparede en la bodega.

Solo quedaba dirigirme a la ladrona y en su interior encontré:

- Al cuarto, le robe el alma con letras escritas en su pecho, y fue llevado por la muerte a su camposanto y enterrado junto al manual del perfecto enterrador.

Me acomode en el sofá, en un intento de ordenar lo leído en aquellos libros y de repente oí una voz a mí espalda.

- Sabia que no rechazarías mí invitación. Todos ellos querían ir más haya de mí parada de la línea cinco… ¿y tú donde quieres llegar?...

© metro

jueves, 15 de octubre de 2009

Qué no más.


Qué no más que una caricia
Qué no más que una sonrisa
¿Será causa del delirio?
Que mi corazón reclama
¡Un gesto, un abrazo y un beso!
Tal vez sea incierto el camino
tal vez lo sea el destino.
Sin embargo, mí pecho
se acoge al gemido
de un gesto por letra
de un abrazo por palabra
y de un beso por verso…

jueves, 1 de octubre de 2009

Estaré





Estaré en el tiempo… en el momento.

Estaré en la distancia que inflijan las letras… en un rincón junto a ellas.

Estaré en el pasar de los días… en el silencio de figuras calladas.

Estaré en un sueño sumido… en el devenir del plagio.

Estaré en una vida prestada…en existencias leídas…

lunes, 28 de septiembre de 2009

Envidia


"Envidia"

Tengo envidia del día que ve el gracejo de tú dicha, tengo envidia de la noche que arrulla tú sueño teñido de escarcha, y roció, y olores de galán con sus flores adornadas de alamares.


sábado, 29 de agosto de 2009

Hoy voy a contar un cuento…o quizás no es un…



Hoy voy a contar un cuento…o quizás no es un…

-Hola Pedro me alegro de recibir tu llamada, que tal andas.

-un poco atareado, ya sabes ayudando a mi padre en la finca.

-eh tengo ganas de verte, tengo unos días libres en el trabajo.

-genial, podrías venir y te enseño la finca y el pueblo.

-vale, dentro de dos semanas el día diez te va bien.

-de perlas, tío me va en grande.

-pues nos vemos.

Mi gran amigo Pedro, recuerdo el día que conocí al pardillo en Tenerife, con cara de paletó de pueblo. Fijaros que no había visto nunca el mar, su vida se reducía al cuidado del campo y del ganado. Fue su primer viaje y no precisamente de turismo, la patria lo llamo a filas y venia con la boina de casa, nunca mejor dicho, y con una cara de bonachón que tira para atrás.

-Oye tu, el de la boina, de donde sales macho, ponte firme cuando te hable.

…Surge en escena el cabo tirillas, dígase el primero Siguirí. El si””””””; que tenía poco de macho jeje, era la niña de la compañía, y, un rato fea…

Día nueve, salgo de casa en dirección al pueblo del Guada, apodo de mi gran amigo, por ser de Guadalajara. A mi me apodaron el Crevi… ¿Cómo que no conocéis un pueblo que empiece por Crevi?... Venga hacerme el favor de buscar en internete pueblos de Alicante que empiecen por Crevi, jolín, situaros un poco, centraros, ¿esta ya?........

Pues olvidaros de lo que tenéis, y continuemos con mi cuento. Un día de estos contare la historia de ese pueblo de origen árabe donde los sultanes mandaban tejer sus alfombras. Cuentan leyendas que algunas fueron mágicas…

Bueno ya estoy por aquí, de camino a coger el tren, con mi mochila en busca de tierras hostiles. Dícese de pueblos que se encuentran de fiesta y el del Guada da la casualidad que es muy hostil; te meten en una cueva toda una semana rodeado de jamones y chorizos colgantes y no creáis que tienen agua, de eso nada. Que atraso madre… solo tienen tinajas repletas de vino joven, si, del que tiene burbujitas.

Ehhhhhhhhhh que esto pretendía ser un cuento de miedo. Bueno algo de miedo si da estar encerrado en esas cuevas solo a la luz de las velas.

Aquí viene cuando me pongo serio y retomo el relato por donde da terror…

Mi llegada, Chan Chan Chan. De repente miro mi mano, un sudor frío resbala por mi mejilla formando parte de la escena dantesca que mis ojos observaban…un grito desgarrador surge del interior de mi ser, acompañado de palabras mal sonantes…nooooo, no puede ser verdad, estoy en el siglo XXI y mi movil no tiene cobertura.

¿VERDA QUE DA MIEDO?

Visto lo visto, decido presentarme sin avisar en la finca del Guada. La puerta de la verja se encuentra medio abierta, la empujo y se abre del todo. Ahora ya esta abierta solo me quedaba una solución…Entrar… Chan, Chan,Chan. Esto lo pongo pa dar ambiente, como en sicosis ese, cuando lo de la ducha, cacho guchillo jejeje.

“ya toi dentro” un largo camino sin asfaltar dirige mi rumbo a la puerta de un caserón de aspecto de dar miedecillo. Pongamos dos grandes ventanales a la fachada principal, como si de dos ojos se tratara, en cuyo interior se vislumbra una luz tenue y lejana. Ahora ya da más miedo.

Una voz de pocos amigos me detiene por completo…

Chan, Chan, Chan…Oye tu, ¿Dónde crees que vas?

…Mis piernas tiemblan a la vez que dan la vuelta para divisar al ser que dijo tan bellas palabras…

-Yo, yo, yo… acerté a balbucear…

-¿Tu que?

-Pues nada, que vengo de invitado.

-¿De quien?

-Del Pedro, quedo con migo para enseñarme la finca.

-Pues a tenio que sali urgente y no regresara lo menos hasta mañana. Pero ya te la enseñare yo; menos el caserón que no me traio las llaves.

Vocabulario fino, pensé, si señor, muy fino el viejete.

Ya vista la finca enfilo para el hotel en el pueblo vecino y al entrar en el, un sonido de mi móvil, pi pi pi, hombre un mensaje, ya tengo cobertura.

Textual del mensaje:

Lo siento Crevi, no podré estar en la finca me surgió algo imprevisto bastante grave, nos vemos mañana ya te contare.

Al día siguiente recorro de nuevo el camino hacia la finca, esta vez me encuentro la puerta cerrada, llamo y acude mi gran amigo, lo veo un poco pensativo triste ajeno a sus pasos, abre y nos abrazamos, es un abrazo triste sin sonrisa de su parte. Con un gesto de la mano me insta a que lo acompañe al interior del caserón.

-Siento el no haber podido estar.

-No te preocupes, vine y un viejete muy amable me enseño la finca y se disculpo en tu nombre, incluso se echo la culpa de que tu no estuvieras.

-¿Cómo dices? En la finca no quedo nadie.

…Mire a mí alrededor en busca del viejete, para señalárselo a mi amigo, pero sin éxito, no estaba, pero había algo en la repisa de la chimenea que…una foto, era el de la foto.

-Mira pedro fue este hombre.

Repentinamente la cara de mí amigo palideció.

-Es mi padre y no pudo estar aquí.

- pero si estuve toda la tarde con el.

Me miro, ahora con cara de espanto y solamente me dijo:

Mí padre iba dentro de la caja camino del cementerio…


miércoles, 29 de julio de 2009

la luna oculta







Sueños que andan al acecho de convertirse en un hoy y terminar siendo un pasado.


Sueños que dejaran de ser para llegar a estar y acabar siendo olvidados.

Lindos sueños, que se fueron cuando más necesite su efigie.

¿Por que dejaste de serlo? para acabar SIENDO un futuro altanero.

Orgullo... de nada: quizás estés presuntuoso de acabar con mí fantasía, con mí ilusión, con todo un castillo de naipes que costosamente levanto aquel niño que jugaba con sus sueños…


Luna que arrullas mi sueño
triste desesperas cuando alcanzarlo no puedo
¿dime luna que sientes?
cuando por tenerte me muero.
No hay luna en el cielo
no hay noches dolientes
solo la luna oculta

solo la luna negra...


jueves, 28 de mayo de 2009

Despidos de aeropuerto




Despidos de aeropuerto.

Otra vez me encuentro de camino al aeropuerto para dejarte en él. Para resignarme a que cruces el cielo hacia otro lugar. Un día más, como tantos otros convertidos en un ritual de prisas surgidas a última hora, de maletas acarreadas, de reproches de adiós contenido en suspiro de ingrato momento.
-- tienes tiempo de tomar un café--
--si tengo un momento—
En aquel café, al lado de la puerta de embarque…la puerta de ida… advertimos casi en silencio como la gente se despide. Unos con risas, otros con abrazos, otros con besos, otros con lágrimas. Pienso como me despediré hoy; tal vez como la semana anterior con un simple gesto de mano. Recuerdo el primer despido. Recuerdo aquella maleta roja. Recuerdo mi nerviosismo, mi agonía por aquellos momentos anteriores a tu marcha, como si el volver a verte no fuera posible... un frió intenso recorrió mi medula; Pero tú… tú me abrazaste y me diste aquel beso intenso con sabor amargo de café. Colocaste aquel pañuelo de compañía en mí cuello dejando que tu olor acompañara mis días y mis noches en espera a tú regreso. Cuanto daría yo por sentir una y otra vez aquel beso...aquella mano rozando mi cuello…aquel suspiro de tu boca.
Ya de camino a casa, en el coche, escuche que algo paso, tu vuelo nunca logro surcar el aire, fracaso en el intento...
Desde entonces mi niña, todas las semanas desde aquella primera despedida, preparo tu maleta con desvelo para ir al aeropuerto y así poder darte un adiós, con un simple gesto de mi mano y un grito ahogado de mi corazón.

miércoles, 8 de abril de 2009

Conciencia herida.


Donde, cuando, como…podré encontrar los colores del cielo o jugar con la tierra liberando mi alma. Mi corazón ya no pertenece a una existencia ¿como aferrarme solo a una vida? Cuando estoy dispuesto al amor eterno ¿no necesitaría más vida? Para predicar tú nombre por un mundo falto de él donde cunde la ignorancia en decadencia de una verdad latiente. Pienso en el suspiro final de esta subsistencia, en la necesidad de que se acorte el tiempo en merito de tu nombre; no pretendo sacar nada para mí, se que lo sembrado no puede producir la mies deseada, solo deja que se extinga mi tiempo sin demorar más la agonía de este sin sentido, de este caminar solitario sin encontrar la paz deseada en un alma cautiva dentro de un cuerpo flagelado por el acontecer de los días, en una mente roída por los dientes de un sistema oscuro que oculta la luz de lo venidero…
Hazme fuerte para seguir tus pasos, quiero tener gravado a fuego tu nombre en mi humilde morada. Presente en mi puerta donde al pasar recuerde tus dichos para hacer tu voluntad. No puedo andar más sin ti, no puedo seguir, sin sentir tu aliento de vida que da calma a mi conciencia herida…